Las drogodependencias constituyen uno de los problemas más graves que sigue teniendo nuestra sociedad y por lo tanto uno de sus grandes retos. Resulta doloroso contemplar como los jóvenes, sobre todo aquellos que comenzaron a consumir drogas por curiosidad, caen en situaciones de dependencia tan graves que no son dueños ni de su propio comportamiento. El toxicómano es una persona enferma que además sufre una importante crisis de valores.

NUEVA FRONTERA nació en Sevilla en 1993 cuando se desvinculan de la Asociación "Centro Reto" el presidente nacional y cofundador, Adrián Casas Ruiz, y algunos directores generales, apoyados por miembros de las Juntas Directivas Autonómicas. NUEVA FRONTERA se funda como una asociación de interés social en busca de los siguientes objetivos:

  1. La rehabilitación de una manera profesional de personas afectadas por toxicomanías y el virus VIH mediante la deshabituación del consumo de drogas y potenciando hábitos sanos a través de asistencia de psicólogos, médicos y asistentes sociales

  2. La reinserción de estas mismas personas aportándoles una formación profesional y estudios necesarios para su efectiva y plena reintegración como sujetos activos en el mercado laboral y la sociedad.

  3. La regeneración y reconstrucción del orden familiar y social anteriormente dañado por las toxicomanías potenciando el desarrollo de la persona en sus relaciones personales.

NUEVA FRONTERA funciona como una asociación benéfica sin ánimo de lucro, de sistema abierto y con carácter terapéutico. Es un centro apolítico, no discriminatorio por motivos de raza, sexo o religión. Nuestra apuesta está en los valores humanos, en el respeto a la persona y su dignidad. Procuramos fomentar el compañerismo, la solidaridad, el amor al prójimo, la aceptación de uno mismo y de los demás en un entorno abierto y sincero observando un riguroso secreto profesional para con los ingresantes e ingresados.

Nuestra responsabilidad es en primer término en la asistencia sanitaria y social para aquellas personas que acuden a nuestros centros con el fin de superar su dependencia e integrarse en la sociedad en igualdad de condiciones que el resto de los ciudadanos. Por otra parte está la obligación, compartida también por toda la sociedad, de prevenir con la información necesaria para siempre decir: NO A LAS DROGAS. Luchamos contra la violencia, la delincuencia y el tráfico de drogas mediante campañas de prevención y educación hacia el uso de sustancias tóxicas.

Para ingresar en NUEVA FRONTERA se ha de aceptar un contrato terapéutico. Las normas y requisitos que regulan la rehabilitación están indicados en dicho documento que es conocido por el paciente y su familia. Uno de los objetivos de este contrato y del programa en general es el de no perder contacto con la familia y que esta comparta la evolución de las terapias que se realizan. Una vez superadas las primeras fases del programa de rehabilitación pasan al programa de reinserción. Este programa esta compuesto por: a) nuestras escuelas-talleres donde obtendrán una formación profesional y tendrán la oportunidad de cursar o finalizar sus estudios primarios y b) nuestras terapias semanales de grupo con compañeros y monitores donde se comparten los progresos y evoluciones conseguidos y en las cuales estresamos la participación de los familiares.

NUEVA FRONTERA se solidariza con todos aquellos centros e instituciones que de forma desinteresada tengan como objetivo la rehabilitación de drogodependientes y animamos desde aquí iniciativas de colaboración.

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